Recibir un diagnóstico de cáncer puede cambiar muchas cosas de golpe. Aparecen pruebas médicas, tratamientos, decisiones, incertidumbre y un idioma nuevo lleno de palabras que nadie había pedido aprender.
Y, mientras todo eso sucede, también continúan existiendo el miedo, la familia, el trabajo, las relaciones, la propia imagen y la necesidad de seguir viviendo una vida que de repente se ha vuelto mucho más complicada.
La psicooncología se ocupa precisamente del impacto psicológico y emocional asociado al cáncer y al proceso oncológico.
¿Qué es la psicooncología?
Es un área especializada de la psicología que acompaña a las personas afectadas por cáncer durante las diferentes etapas de la enfermedad.
El apoyo psicológico puede ser útil desde el momento del diagnóstico, durante los tratamientos, ante posibles recaídas, durante la recuperación y también en procesos de enfermedad avanzada o duelo.
No pretende sustituir el tratamiento médico. Trabaja otra parte de la misma realidad: cómo estás viviendo todo lo que está ocurriendo.
Un diagnóstico oncológico puede provocar miedo, incertidumbre, tristeza, rabia o incredulidad, y estas respuestas pueden variar mucho a lo largo del proceso. La Asociación Española Contra el Cáncer destaca además que la enfermedad puede generar cambios familiares, sociales, laborales y de pareja.
¿Cuándo puede ser recomendable acudir a psicooncología?
No necesitas esperar a encontrarte completamente desbordado.
Puedes pedir acompañamiento cuando el miedo está ocupando demasiado espacio, te cuesta manejar la incertidumbre, aparecen problemas de sueño, pensamientos recurrentes, ansiedad, cambios importantes en tu autoestima o dificultades para hablar de la enfermedad con las personas que tienes alrededor.
También cuando terminar un tratamiento no produce esa felicidad automática que desde fuera parece que debería llegar.
A veces aparece precisamente entonces otra dificultad: después de meses siguiendo citas, pruebas y tratamientos, toca recuperar una cierta normalidad mientras permanece el miedo a que algo vuelva a ocurrir.
La terapia ofrece un lugar en el que poder hablar de todo ello sin tener que proteger constantemente a quienes te rodean.
¿La psicooncología también ayuda a familiares?
Sí. El impacto de una enfermedad oncológica no termina en la persona diagnosticada.
Parejas, hijos, padres y otros familiares cercanos también pueden experimentar miedo, agotamiento, impotencia, culpa o dificultades para saber cómo ayudar.
La atención psicológica especializada puede ayudar a comprender esas emociones, mejorar la comunicación familiar, afrontar los cambios de roles y desarrollar recursos para acompañar sin olvidarse completamente de uno mismo. La atención psicológica a familiares forma parte también de los servicios contemplados por organizaciones especializadas como la AECC.
¿Qué se trabaja en una terapia de psicooncología?
Dependerá siempre de cada persona y del momento médico en el que se encuentre.
Podemos trabajar la gestión del miedo y la incertidumbre, la adaptación a los tratamientos, los cambios físicos y de identidad, la comunicación con familiares y profesionales sanitarios, la ansiedad ante las revisiones o la reorganización de la vida cotidiana.
No se trata de exigirte que seas fuerte, ni de convertir cada mañana en una oportunidad maravillosa acompañada de una puesta de sol y una frase escrita sobre una taza.
Hay días malos. Y poder decirlo también forma parte de cuidarse.
El acompañamiento psicológico busca ayudarte a atravesar el proceso de una forma más humana, realista y respetuosa contigo.





