Terapia para la ansiedad: las preguntas que más nos hacemos

La ansiedad forma parte de nuestro sistema de alarma. Nos prepara para responder ante situaciones que interpretamos como peligrosas, exigentes o inciertas.

El problema aparece cuando esa alarma empieza a sonar demasiado, demasiado fuerte o cuando continúa encendida aunque aparentemente no esté ocurriendo nada.

Entonces puede afectar al sueño, al trabajo, a las relaciones, al cuerpo y, poco a poco, a la forma en la que organizamos nuestra vida.

¿Cómo sé si mi ansiedad es normal o necesito ayuda?

Sentir ansiedad de forma puntual no significa tener necesariamente un problema psicológico.

Una entrevista de trabajo, un examen, una decisión complicada o una situación de incertidumbre pueden generar activación y preocupación completamente normales.

Conviene prestar más atención cuando la ansiedad se mantiene durante mucho tiempo, aparece con una intensidad difícil de manejar o empieza a condicionar lo que haces.

Por ejemplo, cuando evitas situaciones por miedo, pasas gran parte del día anticipando problemas, te cuesta desconectar, duermes mal o notas que el malestar empieza a afectar a tus relaciones, tus estudios o tu trabajo.

La pregunta útil no siempre es “¿tengo mucha ansiedad?”, sino “¿cuánto espacio está ocupando la ansiedad en mi vida?”.

¿La ansiedad puede provocar síntomas físicos?

Sí. Ansiedad y cuerpo no viven en pisos distintos.

Puede aparecer tensión muscular, presión en el pecho, molestias digestivas, sensación de falta de aire, palpitaciones, mareo, sudoración, temblores o dificultades para dormir, entre otras manifestaciones.

Ahora bien, que la ansiedad pueda provocar síntomas físicos no significa que cualquier síntoma deba atribuirse automáticamente a ella. Cuando aparece algo nuevo, intenso o preocupante, también es importante realizar la valoración médica correspondiente.

Descartar problemas físicos y trabajar posteriormente el componente psicológico cuando existe es bastante mejor estrategia que diagnosticarlo todo después de buscar síntomas a las tres de la mañana en internet.

¿Cómo se trabaja la ansiedad en terapia?

En Clínica Sinapsis trabajamos desde un enfoque integrador, adaptando el tratamiento a la historia y las necesidades de cada persona.

Podemos explorar qué precipita y mantiene ese estado de alerta, identificar pensamientos y patrones relacionados con la preocupación, trabajar la regulación emocional, revisar conductas de evitación, reducir la autoexigencia o utilizar exposición gradual cuando sea adecuado.

También observamos qué papel están teniendo las experiencias anteriores, las relaciones, el estrés acumulado, los hábitos y el contexto actual.

Existen tratamientos psicológicos con evidencia para los trastornos de ansiedad. Por ejemplo, las guías NICE incluyen intervenciones cognitivo-conductuales y relajación aplicada entre los tratamientos recomendados para el trastorno de ansiedad generalizada.

¿Cuánto tiempo tarda en mejorar la ansiedad con terapia?

No existe una duración universal.

Dependerá del tipo de ansiedad, su intensidad, cuánto tiempo lleva presente, si existen otros problemas asociados, las circunstancias personales y los objetivos que establezcamos durante el proceso.

Como referencia clínica, determinados protocolos estructurados para ansiedad generalizada contemplan alrededor de 12 a 15 sesiones, aunque pueden necesitarse menos o más según cada caso.

Por eso en terapia no trabajamos mirando un cronómetro. Evaluamos, establecemos objetivos y revisamos la evolución para adaptar el tratamiento.

La ansiedad no tiene por qué desaparecer completamente para que recuperes tu vida. El objetivo es comprenderla, aprender a manejarla y conseguir que deje de de

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